Just another WordPress.com site

Palestinos e Israelíes condenados a entenderse……La idea de esta entrada se me ocurrió, cuando me enviaron un correo que trataba del conflicto,tomé algunas palabras e imágenes del correo….. lo monté y ahí os lo dejo….. Abrazos para todos…


.
Compartiendo La Tierra Prometida

He aquí la Tierra Prometida.
Se extiende desde aproximadamente desde el mar Mediterráneo hasta el rio Jordán.


                     Hay Cerca de 5 millones de judíos viviendo allí.
Los judíos llaman a esa tierra Israel.ישראל .

Tras siglos de trágicas
cruzadas,pogroms y finalmente el Holocausto
,la mayor parte de los judíos aseguran que sólo estarán a salvo de las persecuciones si existe un estado judío independiente.

Y cerca de 4,5 millones de árabes.
Los árabes llaman a esa tierra Palestina
فلسطين
La vida y las tradiciones de sus habitantes están muy ligadas a los lugares de esta tierra,en las que muchos tuvieron antepasados durante innumerables generaciones.
Jerusalém es un centro cultural,social y religioso para la población árabe
.

AMBOS ASEGURAN QUE ESTA TIERRA LES PERTENECE

HISTORIA









El asentamiento de los cananeos (pueblo que junto a los filisteos
está en el origen del pueblo palestino) en la tierra que se conoció como
Canaán, y que luego se llamaría Palestina, tuvo lugar entre el 3000 y
el 2500 a.C. Los jebuseos, una de las tribus cananeas, levantaron allí
un poblado al que llamaron Urusalim, (Jerusalén), «ciudad de la paz».

Hacia el año 2000 a.C. pasó por Palestina otro pueblo semita nómade,
los hebreos, conducido por Abraham. Siete siglos más tarde, volvieron,
procedentes de Egipto, doce tribus hebreas al mando de Moisés. Se
trabaron violentos combates por la posesión de la tierra.

Cuatro siglos después David unificó el reino judío. Tras la muerte de
su hijo Salomón, los hebreos se dividieron en dos reinos, Israel y
Judea, que más tarde cayeron en manos de los asirios (721 a.C.) y los
caldeos (587 a.C.). En esta última fecha Nabucodonosor destruyó
Jerusalén y llevó a los judíos en cautiverio a Babilonia.

Palestina fue conquistada por Alejandro Magno en el 332 a.C y quedó
bajo dominio griego. A su muerte retornó al imperio egipcio de los
Ptolomeos. Más tarde fue dominada por los seléucidas de Siria. Una
rebelión encabezada por Judas Macabeo restableció un estado judío en el
año 67 a.C.

En el 63 a. C. Palestina fue incorporada al Imperio Romano. Los
romanos reprimieron severamente la resistencia de los macabeos, zelotes y
otras tribus judías. Como parte de esa represión fueron crucificados
miles de rebeldes, alrededor del año 30 d.C., en los tiempos de Jesús de
Nazareth.

En el 70 d. C. el emperador romano Tito destruyó el Templo de
Salomón. Años más tarde, en el 135 d.C., los judíos fueron expulsados de
Jerusalén y el emperador Adriano construyó una ciudad pagana sobre sus
ruinas.

A partir del año 330 Palestina quedó bajo el dominio Bizantino. En el
año 638 Omar Al-Khattaab entró en Jerusalén, puso fin a la era
bizantina y dio inicio la era árabe-islámica. Según la tradición
islámica, en esa ciudad ascendió al cielo el profeta Mohamed (Mahoma),
con lo que Jerusalén adquirió carácter sagrado para las tres grandes
religiones monoteístas, nacidas de un tronco común. La fe islámica y el
idioma árabe unificaron a los pueblos semitas, excepto los judíos. Con
breves intervalos de dominación parcial de los cruzados cristianos y los
mongoles en los siglos XI, XII y XIII, Palestina tuvo gobiernos árabes
durante casi un milenio e islámicos durante un milenio y medio.

En 1516 el Imperio Otomano conquistó Jerusalén y mantuvo allí su
hegemonía hasta el fin de la Primera Guerra Mundial.

A partir de 1878 comenzaron a establecerse los primeros asentamientos
de judíos en Palestina, impulsados por el movimiento sionista.
Alrededor de 25 mil inmigrantes entraron ilegalmente desde el este de
Europa. El barón francés de origen judío Edmond Rotschild apoyaba
económicamente las actividades sionistas. En 1895 el total de la
población de Palestina ascendía a 500 mil personas: 453 mil eran árabes
palestinos y ocupaban 99% de la tierra; 47 mil eran judíos y eran dueños
del 5% de la tierra.

El Fondo Nacional Judío, fundado por el V Congreso Sionista, se
encargó de comprar tierras y entre 1904 y1914 se produjo la segunda ola
migratoria. En 1909 se instaló el primer kibutz (granja colectiva) al
norte de Yaffa.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Inglaterra prometió la
independencia de las tierras árabes bajo el gobierno otomano, incluyendo
Palestina, a cambio de su apoyo contra Turquía, aliado de Alemania.

En 1917, el ministro de Relaciones Exteriores británico envió una
carta al barón Rotschild (conocida como «Declaración Balfour») en la que
comprometía los esfuerzos de Inglaterra para la creación de un Hogar
Nacional Judío. Los palestinos realizaron su primera conferencia en 1919
y se opusieron a la Declaración Balfour, pues aspiraban a la creación
de un Estado Palestino independiente, tal como los británicos habían
prometido a cambio de su apoyo durante la guerra.

En 1920 la Conferencia de San Remo garantizó el mandato británico
sobre Palestina. Dos años más tarde el Consejo de la Liga de las
Naciones promulgó un mandato que promovía el establecimiento en ese
territorio de un Hogar Nacional para el pueblo judío. Durante seis meses
los palestinos realizaron huelgas y movilizaciones en protesta por las
confiscaciones de tierra y la inmigración ilegal, que tenía por objeto
aumentar la escasa población judía y justificar sus aspiraciones
territoriales.

El gobierno inglés publicó un nuevo «Libro Blanco», que restringía la
inmigración judía y ofrecía la independencia de Palestina al cabo de 10
años. La resolución fue rechazada por los sionistas, quienes
organizaron milicias y lanzaron una campaña sangrienta contra británicos
y palestinos. El 9 de abril de 1948, un destacamento de la organización
«Irgun», comandado por Menahem Begin, invadió la aldea de Deir Yassin y
asesinó a 254 civiles. El terror provocó el éxodo de decenas de miles
de palestinos.

Al fin de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la
partición de Palestina (Resolución 181). Los palestinos, que
constituían el 70% del total de la población y tenían el 92% de la
tierra, fueron reducidos al 43% del territorio. El resto fue entregado a
los judíos, que representaban el 30% de la población y poseían sólo el
8% de la tierra. Jerusalén se consideró dentro del 1% que quedaría como
zona internacional.

El 14 de mayo de 1948 los judíos proclamaron el Estado de Israel. Al
día siguiente estalló la primera Guerra Árabe-israelí y y nació el
«conflicto de Oriente Medio». Palestina quedó dividida en tres partes:
la que ocupaba Israel; la ribera occidental del Jordán (Cisjordania) que
pasó a Jordania, y Gaza, que quedó bajo la administración de Egipto.
Unos 700 mil palestinos fueron expulsados de sus hogares, huyeron a los
países vecinos y se instalaron en campos de refugiados.

En 1964 se creó la a Organización para la Liberación de Palestina
(OLP), para defender los intereses del pueblo palestino y afirmar su
identidad a nivel regional e internacional. En 1969 Yasser Arafat fue
elegido presidente de la organización.

Los grupos palestinos que actuaban en la clandestinidad, como Al
Fatah, desconfiaban de esa organización promovida por los gobiernos
árabes y también de su énfasis en la lucha diplomática. Convencidos de
que la recuperación del territorio sólo sería posible a través de
operaciones militares, el 1° de enero de 1965 realizaron la primera
acción armada en Israel.

En 1967 estalló la Guerra de los Seis Días: Israel ocupó todo
Jerusalén, el Golán sirio, el Sinaí de Egipto y los territorios
palestinos de Cisjordania y Gaza. La ONU llamó a Israel a retirarse de
los territorios árabes ocupados por la fuerza y declaró el derecho de
los palestinos al retorno y a la autodeterminación.

La derrota de los ejércitos árabes reforzó la convicción de que la
lucha guerrillera era el único camino. En marzo de 1968, durante un
combate en el pueblo de Al Karameh, los palestinos obligaron a los
israelíes a replegarse. La escaramuza pasó a la historia como la primera
victoria de las armas palestinas. Los grupos armados se integraron a la
OLP y obtuvieron el respaldo de los gobiernos árabes.

El fortalecimiento político y militar de los palestinos fue percibido
como una amenaza por el rey Hussein de Jordania, que hasta entonces
había actuado como su representante y portavoz. En setiembre de 1970
esta situación se volvió insostenible. Elementos de la resistencia
palestina en Jordania, conocidos como fedayines (del árabe fida’i, «el
que sacrifica su vida por la causa») fueron atacados por fuerzas del rey
Hussein, compuestas mayoritariamente por beduinos, en respuesta a
varios secuestros de aviones civiles perpetrados por el Frente de
Liberación Palestina, liderado por George Habash. Una guerra civil de 10
días derivó en 3.500 muertes y gran destrucción material en Jordania.
La OLP fue expulsada de Jordania e instaló su cuartel general en Beirut.

El nuevo exilio redujo la posibilidad de realizar acciones armadas
dentro de Israel y surgieron grupos radicalizados como «Setiembre
Negro», cuyo nombre derivó de la lucha entre fuerzas del gobierno
jordano y fedayines palestinos, que realizaron atentados contra
instituciones y empresas israelíes en Europa y otras partes del mundo.

La dirección de la OLP pronto comprendió la necesidad de cambiar su
táctica; sin abandonar la lucha armada, inició una gran ofensiva
diplomática y pasó a dedicar gran parte de sus esfuerzos a consolidar la
unidad e identidad palestinas. La Conferencia de Argel de los No
Alineados, celebrada en 1973, identificó por primera vez el problema
palestino, en lugar de la rivalidad entre Israel y los países árabes,
como la clave del conflicto en Oriente Medio.

En 1974 una conferencia cumbre de la Liga Árabe reconoció a la OLP
como «único representante legítimo del pueblo palestino». En octubre de
ese año la OLP fue admitida como observadora por la Asamblea General de
la ONU, que reconoció el derecho del pueblo palestino a la
autodeterminación e independencia. El 10 de noviembre de 1975, la
Asamblea General de Naciones Unidas adoptó, por una votación de 72 a 35
(con 32 abstenciones), la Resoulción 3379, que estableció que el
«sionismo es una forma de racismo y discriminación racial». La
resolución fue revocada el 16 de diciembre de 1991, por una votación de
111 contra 25 (y 13 abstenciones).

El programa de la OLP, acordado en 1968, llamaba a sostener la lucha
armada contra la «ocupación sionista», para liberar toda Palestina,
incluyendo las fronteras internacionales del Estado de Israel,
reconocidas antes de la guerra de 1967. «La lucha armada es la única vía
para liberar Palestina. Esta es la estrategia general, no meramente una
fase táctica». Ello implicaba, necesariamente, el fin del actual Estado
de Israel. No obstante, sin renunciar a esta meta, la OLP pasó a
admitir como «solución temporal» el establecimiento de un Estado
palestino independiente «en cualquier parte del territorio eventualmente
liberado por las armas o del que Israel se retire».

En 1980, el primer ministro israelí Menahem Begin y el presidente
egipcio Anwar Sadat firmaron, con mediación estadounidense, un acuerdo
de paz en Camp David. Israel se comprometía a retirarse de la península
del Sinaí. Poco después se multiplicaron los asentamientos en
Cisjordania, con apropiación de tierras palestinas aumentando la tensión
en los territorios ocupados. Sucesivas votaciones contrarias a estas
medidas en las Naciones Unidas quedaron desprovistas de todo efecto
práctico, ya que el veto estadounidense en el Consejo de Seguridad hacía
imposible cualquier tipo de sanción contra Israel.

En julio de 1982, en un intento de «resolver definitivamente» el
problema palestino, fuerzas israelíes invadieron Líbano. Buscaban
destruir la estructura militar de la OLP, capturar el mayor número
posible de sus dirigentes, que desarrollaban ataques a lo largo de la
frontera norte de Israel, anexar la parte sur del Líbano e instalar en
Beirut un gobierno dócil. La masacre ocurrida en los campamentos de
refugiados de Sabra y Shatila, llevada a cabo por el Ejército Libanés
bajo las ordenes del Ministro de Defensa Israelí, Ariel Sharon, hizo
surgir la simpatía internacional para con el sufrimiento del pueblo
palestino. El cuartel general de la organización pasó a instalarse en
Túnez y, en recorrida por Europa, Yasser Arafat fue recibido con honores
de jefe de Estado en varios países, en particular en el Vaticano.

Discretamente la OLP inició conversaciones con dirigentes israelíes
proclives a una solución negociada con los palestinos. La invasión del
Líbano hizo surgir grupos pacifistas pequeños pero activos dentro de
Israel, que reclamaban un diálogo con la OLP. Algunos grupos palestinos
radicales cuestionaron esa aproximación y discreparon con la línea
política de Arafat. La OLP se dividió y sus fracciones se enfrentaron, a
veces violentamente.

En 1987, tras años de dificultades internas, el Congreso Nacional
Palestino, reunido en Argel, recompuso la unidad de la OLP.

Ese mismo año los funerales de varios jóvenes palestinos muertos en
enfrentamientos con patrullas militares israelíes llevaron a nuevas
confrontaciones, huelgas generales y protestas civiles. Comenzó la
Intifada (levantamiento popular) en la franja de Gaza, Cisjordania y
Jerusalén Oriental. La Intifada marcó una nueva etapa en la lucha
palestina: por primera vez la población –jóvenes, niños y ancianos– se
levantaba contra del ejército de ocupación. Muchos civiles desarmados
arrojaban piedras en las luchas callejeras, hecho que causó impacto
mundial debido a la utilización, por parte de la ocupación israelí, de
armamento pesado para reprimir las protestas. La Intifada duró
aproximadamente cinco años y socavó la ya precaria economía de los
habitantes de los territorios ocupados.

El 14 de noviembre de 1988, el Consejo Nacional Palestino (parlamento
en el exilio), reunido en Argel, proclamó el Estado Palestino
Independiente, de acuerdo a la resolución 181 de Naciones Unidas de 1948
que dividía Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe palestino.
Esto implicaba aceptar al Estado de Israel. Días después, 54 países
reconocieron al nuevo Estado.

Arafat fue elegido presidente palestino y en esa condición habló en
la Asamblea General de la ONU. Repudió el terrorismo, aceptó la
existencia de Israel y pidió el envío de fuerzas internacionales a los
territorios ocupados. Como consecuencia de su discurso, el presidente
estadounidense Ronald Reagan decidió iniciar conversaciones con la OLP.

Al estallar la Guerra del Golfo en 1991, las simpatías proiraquíes
del pueblo palestino se expresaron claramente. Este apoyo privó a la OLP
del sostén financiero de las ricas monarquías del Golfo, contrarias al
régimen de Irak.

En setiembre de 1991 Arafat fue confirmado como presidente de
Palestina y de la OLP, y el Consejo Nacional Palestino aceptó la
renuncia de Abu Abbas, líder del Frente de Liberación de Palestina.
Abbas fue condenado en rebeldía por un tribunal italiano a cadena
perpetua por el secuestro del crucero «Achille Lauro», en 1985.

En 1991, auspiciada por Estados Unidos y la ex URSS, comenzó en
Madrid la primera Conferencia de Paz para Oriente Medio. Palestinos e
israelíes acordaron el reconocimiento mutuo.

En setiembre de ese año se firmó en la Casa Blanca la Declaración de
Principios entre Israel y la OLP, que estableció un plazo de cinco años
para la retirada de Israel de los territorios ocupados y para la
discusión del estatuto definitivo de la franja de Gaza, Cisjordania y
Jerusalén oriental, culminando con el establecimiento de un Estado
Palestino independiente.

El parlamento israelí ratificó el reconocimiento de la OLP y la
Declaración de Principios. El Consejo Central de la OLP aprobó, por su
parte, el texto acerca de la autonomía.

Hamas y Hizbollah en el campo palestino, así como los colonos de los
asentamientos ubicados en los territorios ocupados y la extrema derecha,
del lado israelí, se opusieron al acuerdo. En un clima de hostilidad,
se pospuso la retirada militar israelí de Gaza y Jericó, prevista para
el 13 de diciembre.

En mayo de 1994, Rabin y Arafat firmaron el acuerdo de autonomía
«Gaza y Jericó primero», mientras continuaba la retirada israelí, lo que
permitió el regreso de soldados del Ejército de Liberación de Palestina
exiliados en Egipto, Yemen, Libia, Jordania o Argelia.

Luego de 27 años de exilio Arafat llegó a Gaza en julio y asumió como
jefe del Ejecutivo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). En las
zonas donde regía la autonomía palestina comenzó una afluencia de
inversiones de capitales palestinos y extranjeros, además de la ayuda
internacional, para preparar los cimientos del futuro Estado.

La lucha entre el histórico líder de la OLP y sus adversarios
islamistas, opuestos a los acuerdos con Israel, se hizo cada vez más
violenta. Arafat quería que Hamas participara en las elecciones
generales palestinas de enero de 1996, lo que le hubiera dado mayor
legitimidad a su liderazgo. Los islamistas boicotearon los comicios.
Arafat fue elegido presidente con 87% de los votos y los candidatos
oficialistas obtuvieron 66 de las 88 bancas en juego.

La elección de Benyamin Netanyahu, líder conservador del Likud, como
primer ministro israelí (ver Israel) en mayo agravó la tensión entre
ambos países.

Las difíciles negociaciones culminaron con el retiro de las tropas
israelíes de la ciudad de Hebrón en 1997. Ese mismo año, y en base a los
acuerdos entre ambas partes, se logró la liberación de presos políticos
palestinos de las cárceles israelíes. A fines de 1997 se produjo un
quiebre en las conversaciones, debido a que Netanyahu desconoció lo
acordado y continuó con la construcción de nuevos asentamientos
ilegales. El hecho originó fuertes enfrentamientos y duras condenas
internacionales. Arafat manifestó que, vencido el plazo de cinco años
establecido en compromisos asumidos, él declararía un Estado Palestino
independiente con capital en Jerusalén Oriental.

En 2000, el presidente estadounidense Bill Clinton invitó a Arafat y
al primer ministro israelí Ehud Barak a reunirse en Camp David. Las
propuestas norteamericanas e israelíes para un acuerdo definitivo no
cumplían las demandas palestinas básicas: no se desmantelaban los
asentamientos ilegales de Cisjordania, no se contemplaba el retorno de
los refugiados ni el control palestino de las fronteras. Jerusalén,
ciudad santa para musulmanes y judíos, se convirtió en el mayor
obstáculo para la negociación ya que las partes pretendían erigir allí
su capital.

La tensión se agravó con la visita del ex ministro de defensa israelí
Ariel Sharon a la explanada de las mezquitas, en Al Quds/Jerusalén,
lugar sagrado para musulmanes y judíos. Fue el inicio de una nueva
Intifada; una serie de ataques suicidas con bomba en centros urbanos
isreaelíes provocaron numerosas vícitmas civiles israelíes y Tel Aviv
retomó sus bombardeos sobre poblaciones palestinas que dejaron 400
muertos.

La victoria de Sharon en las elecciones israelíes de febrero 2001 fue
un nuevo golpe al proceso de paz. Ese mes la secretaría general de
Naciones Unidas dio a conocer un documento que señalaba que el bloqueo
económico impuesto por Israel en Cisjordania y la franja de Gaza ponía
al gobierno de Arafat al borde del colapso por falta de fondos.

El enviado especial de la ONU a Medio Oriente, Terje Roed-Larsen,
advirtió que si otros países no apoyaban monetaria y urgentemente a los
palestinos (según el informe se necesitaban 1.000 millones de dólares
para el resto de ese año) la violencia se incrementaría.

Durante los meses siguientes los combates aumentaron. La arremetida
israelí y el estancamiento de las negociaciones aumentaron la
resistencia contra la ocupación y Sharon respondió con asesinatos
selectivos a presuntos terroristas y amplió su ofensiva atacando núcleos
y pueblos palestinos con helicópteros y barcos de guerra. Varios
cientos de palestinos murieron durante la rebelión y las acciones
militares continuaron con la ocupación de los territorios bajo relativo
control palestino.

Tras los ataques contra Nueva York y Washington del 11 de setiembre
de 2001, Sharon creyó que la opinión pública internacional y la actitud
de los gobiernos occidentales podría volverse a su favor, y profundizó
su ofensiva contra la rebelión palestina. Debido a la necesidad de sumar
aliados a su campaña antiterrorista contra el régimen talibán afgano,
George W. Bush prefirió mantenerse distante y evitar confrontaciones con
el resto de los países árabes.

Numerosos atentados suicidas realizados por militantes radicales
palestinos señalaron una nueva fase del enfrentamiento. Para reforzar la
seguridad, Sharon limitó el tránsito de bienes y personas a través de
las fronteras de Cisjordania y la franja de Gaza desde el inicio de la
insurrección. La medida perjudicó tanto a obreros como a empresas
palestinas.

En diciembre Sharon cortó toda negociación con Arafat. La nueva
estrategia israelí pasaba por no considerar al líder palestino como
interlocutor válido.

Las restricciones al movimiento de bienes y personas en Israel y los
territorios ocupados tras 18 meses de rebelión situaron a la economía
palestina al borde de la quiebra. El cierre continuado de los puestos
fronterizos causó daños irreparables. El desempleo se triplicó,
afectando a casi el 30% de la mano de obra palestina.

En marzo se celebró en Beirut la cumbre de países árabes, a la que
Arafat no pudo asistir porque Sharon lo mantuvo sitiado en su búnker de
Ramala durante más de un mes.

Pese al caos que marcó su inicio, la cumbre culminó con la aprobación
de un plan de paz que incluía una decisión histórica: los firmantes se
comprometían a reconocer al Estado de Israel, siempre que éste se
retirara a las fronteras anteriores a 1967 y permitiera el regreso de
los tres millones de refugiados palestinos, y la formación de un Estado
palestino con parte de Jerusalén como su capital. Israel calificó de
«inaceptable» la propuesta.

En abril Al Fatah, Hamas, Jihad Islámica, el Frente Popular y el
Frente Democrático para la Liberación de Palestina, acordaron por
primera vez un plan de lucha común «para hacer frente a todo ataque
israelí». La mayoría de los 82 suicidas que habían atacado objetivos en
Israel y en los asentamiento judíos desde el comienzo de la Intifada,
militaban en esas organizaciones integristas.

Ese mismo mes, el campo de refugiados de Jenín fue escenario de
sangrientos bombardeos israelíes y cientos de palestinos murieron. Terje
Roed-Larsen, el enviado de la ONU, calificó de «desastre humanitario
moralmente repugnante» lo ocurrido en Jenín y declaró a Sharon «persona
no grata». Tras las incursiones en Jenín y otras áreas bajo relativo
control de la ANP, Israel hizo prisioneros a unos 5 mil palestinos.

En junio de 2002 Bush llamó a los palestinos a repudiar el liderazgo
de Arafat y buscar un líder que no estuviese «comprometido con el
terrorismo». En diciembre Arafat postergó la realización de elecciones,
responsabilizando a Israel.

En marzo de 2003, Mahmoud Abbas (un político moderado, conocido como
Abu Mazen) asumió como primer ministro palestino. En abril, Bush
presentó a Sharon y a Abbas un nuevo plan de paz conocido como «Hoja de
Ruta», impulsado por el denominado «Cuarteto de Medio Oriente» (EE.UU.,
la UE, Naciones Unidas y Rusia), que debía conducir a la creación de un
Estado palestino y a la solución de todos los problemas pendientes para
el año 2005. Acusado por los sectores radicales de hacer demasiadas
concesiones a Israel, Abbas renunció en julio.

La violencia se intensificó. A ello se sumó la construcción de un
muro de separación en Cisjordania, que según Israel buscaba impedir el
ingreso de terroristas. Los palestinos consideraron el muro como un
intento por demarcar unilateralmente las fronteras con un eventual
Estado palestino, en condiciones ventajosas para Israel. La Asamblea
General de la ONU exigió que Israel detuviera la obra, pero la Unión
Europea y EE.UU. pidieron a la Corte Internacional de Justicia que se
abstuviera de pronunciarse sobre la legalidad de la construcción. La
barrera privó a miles de palestinos de acceder a servicios esenciales
como el agua, la salud y la educación, así como a fuentes de ingresos
como la agricultura y otras formas de empleo.

En marzo de 2004, tras un doble atentado suicida de Hamas en el
puerto de Ashdod, Israel respondió con un plan de «asesinatos
selectivos» de líderes de movimientos radicales palestinos. Con un misil
disparado desde un helicóptero, Israel mató al líder espiritual de
Hamas, el jeque Ahmed Yassin, de 67 años, cuando salía de una mezquita
de Sabra (Gaza). Aunque el asesinato provocó el rechazo unánime de la
comunidad internacional, EE. UU. vetó en el Consejo de Seguridad de la
ONU una moción de condena.

Sharon anunció, en abril de 2004, el «Plan de separación unilateral
con los palestinos» que incluía la evacuación de los asentamientos de la
franja de Gaza y el desmantelamiento de seis colonias de Cisjordania. A
cambio, Israel pretendió el apoyo de EE.UU. para el mantenimiento de
«bloques de colonias» en Cisjordania, donde vive la mayoría de los 230
mil colonos israelíes, y una declaración del presidente Bush negando el
derecho al retorno de los refugiados palestinos.

En octubre, las fuerzas israelíes demolieron las casas de cientos de
palestinos y derribaron obras de infraestructura, matando a más de 70
personas en lo que constituyó el ataque más cruento en la Franja de Gaza
en años. El ataque se realizó luego de que dos niños israelíes murieran
a causa del disparo de un cohete por parte de Hamas.

El 11 de noviembre de 2004, Arafat murió en París. El funeral de
Estado se realizó en El Cairo (Egipto). Finalmente Arafat sería
enterrado en la sede del cuartel de la Autoridad Nacional Palestina en
Ramala, pese a su deseo de ser enterrado en Jerusalén (denegado por
Israel).

Rauhi Fatuh, presidente del Consejo Legislativo Palestino, asumió la
presidencia de la ANP por 60 días, hasta la celebración de elecciones
generales, mientras Abbas fue nombrado presidente del comité ejecutivo
de la OLP.

En las elecciones de principios de febrero de 2005, Abbas, candidato
del Fatah, fue elegido presidente de la ANP con 62% de los votos e
inmediatamente intentó persuadir a los grupos radicales Hamas y Jihad
Islámica para que suspendieran sus ataques sobre Israel.

En febrero, Abbas consiguió convencer a Hamas y a la Jihad de que
declarasen un período extraoficial de alto al fuego. Con este frágil
marco, Abbas y Sharon anunciaron la voluntad de encontrarse en Egipto
para iniciar conversaciones, pero este encuentro nunca se produjo.

En agosto, el ejército israelí concluyó el operativo de retirada de
Gaza, que incluyó la evacuación –en muchos casos forzosa– de unos 8.500
colonos, poniendo fin a 38 años de ocupación militar de la zona. La
continuación de este proceso se convirtió en una incógnita cuando Sharon
sufrió una hemorragia cerebral y entró en coma en enero de 2006.

Ese mes, inesperadamente, Hamas ganó las elecciones parlamentarias y
obtuvo 76 de los 132 escaños en disputa. El Fatah se negó a participar
del nuevo gobierno formado por Ismail Haniyeh, quien asumió como primer
ministro en febrero. El primer ministro israelí interino, Ehud Olmert,
anunció que no negociaría con el nuevo gobierno a menos que Hamas
renunciara a la violencia y reconociese al Estado de Israel, y dejó de
transferirle los fondos derivados de impuestos e ingresos aduaneros
recaudados por Israel en nombre de la ANP.

El congelamiento de las transferencias de fondos israelíes y la
suspensión de la millonaria ayuda económica de EE.UU. y la UE, dejaron
al gobierno palestino al borde de la asfixia financiera. El gobierno del
Hamas resistió las presiones internacionales para lograr que
reconociese a Israel y solicitó ayuda a los países musulmanes para poder
pagar sueldos públicos atrasados durante meses.

Durante todo el período, Israel continuó con su política de
«asesinatos selectivos» de líderes y militantes de organizaciones
palestinas.

En mayo, enfrentamientos entre policías leales a Fatah y una nueva
fuerza de seguridad creada por Hamas hicieron surgir temores de una
guerra civil entre palestinos. Abbas, en una difícil situación desde la
llegada de Hamas al poder, anunció que convocaría un referéndum sobre el
reconocimiento a Israel y la viabilidad de la coexistencia pacífica de
dos Estados –uno israelí y otro palestino– como solución al conflicto.

El primer ministro y líder de Hamas, Ismail Haniya fue sustituido por
Abbas en junio de 2007 por Salam Fayyad. El presidente justificó la
decisión aduciendo una «emergencia nacional».

El premier israelí Olmert y el presidente Abbas se reunieron, en
agosto de 2007, en Cisjordania. Ambos se mostraron conformes y
optimistas sobre la posible creación de un estado palestino. Haniya,
dijo que se trataba de un nuevo «largo camino que no produciría ningún
efecto positivo para el pueblo palestino».

ESTE AÑADIDO  ES COLABORACIÓN DE ELENA (NATURA)

Al Fin de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la
partición de Palestina (Resolución 181). Los palestinos, que constituían
el 70% del total de la población y tenían el 92% de la tierra, fueron
reducidos al 43% del territorio. El resto fue entregado a los judíos,
que representaban el 30% de la población y poseían sólo el 8% de la
tierra. Jerusalén se consideró dentro del 1% que quedaría como zona
internacional.

El 14 de mayo de 1948 los judíos proclamaron el
Estado de Israel. Al día siguiente estalló la primera Guerra
Árabe-israelí y y nació el «conflicto de Oriente Medio». Palestina quedó
dividida en tres partes: la que ocupaba Israel; la ribera occidental
del Jordán (Cisjordania) que pasó a Jordania, y Gaza, que quedó bajo la
administración de Egipto. Unos 700 mil palestinos fueron expulsados de
sus hogares, huyeron a los países vecinos y se instalaron en campos de
refugiados."
Debe existir MEMORIA HISTÓRICA para no repetir lo
que hicieron mal con vos y/o con tus antepasados. 
ESA ES MI OPINIÓN Y MI FORMA DE TOMAR PARTE EN ESTE
ASUNTO. YO LO TENGO CLARÍSIMO DESDE SIEMPRE.
LAS GUERRAS Y EL TERRORISMO JAMÁS TIENEN SENTIDO Y
MENOS BUENOS RESULTADOS NI SON LA SOLUCIÓN. Elen

Del 2007 hasta el 2010 los intentos por entablar las coversaciones que pongan fin al conflicto han sido infructuosas.

 Como respuesta a los cohetes Al Kasam que son  son lanzados por las milicias palestinas
desde el norte de la franja de Gaza,el ejército israelí bombardea Gaza en Diciembre del 2008,
Cerca de la mitad de los casi 700 muertos palestinos que dejó a la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza eran mujeres,
niños y adolescentes.

El  último episodio de la escalada de tensión(bombardeo israelí) que desde hace días afecta
la zona, y que se recrudeció el pasado 19 de marzo, cuando cohetes
disparados desde Gaza contra territorio israelí acabaron con la vida de
un trabajador tailandés deja tres heridos palestinos
.

El gobierno israelí contruye un nuevo muro de la verguenza.
                  

Quedas invitado a elegir un bando si lo deseas y decidir quién en tu opinión tiene los mejores argumentos

¿El niño judío de la derecha o el niño árabe de la izquierda?



Mi opinión  es: Dos Estados para dos pueblos,es la única oportunidad  de PAZ en la zona.
Qué sería necesario?
Lo primero combatir la intolerancia.
Existen miembros en ambos bandos que se niega a aceptar los derechos humanos y nacionales del otro.
Es necesario oponerse desde dentro.
Los palestinos y los israelíes deben decir NO  a sus propios miembros intolerantes,y a sus formas de mantener vivo el conflicto.
Rechazar las explicaciones simplistas,y los eslogans y la propaganda que se atribuye toda la culpa a un solo bando,como las ecuaciones:
 ”Islam=terrorismo” o ”Sionismo=racismo”
Algunas personas intentan manipular a la opinión pública seleccionando algunos hechos o frases y presentando una historia,en la que su propio bando siempre es inocente,en cuanto a errores y los crímenes siempre corresponden al otro.

Declararse pacifista no significa nada..Alguien acabaría diciendo ”¿Es que hay alguien en contra de la paz?
Apoyar realmente La Paz significa aproximarse al otro,y reconocerlo como un igual.



5 comentarios

  1. Lehahiah

    Desde luego Gloria que la entrada esta elaboradísima…..y estoy completamente de acuerdo …dos estados para dos pueblos dejando viejos estigmas e intentando mirar hacia un futuro sin masacres sin mas sufrimiento porque los dos pueblos estan sumidos en el rencor de tantas y tantas muertes…Un besote mi hada ¿tu crees que algún día esto acabara??? ojalá verdad???

    24 marzo, 2010 en 22:10

  2. NATURA LA GATITA

    Esa foto de los niños hace años que la tengo como póster en mi despacho… la gente la mira y veo en sus caras que no entienden el sentido, pero nadie se atreve a preguntarme porqué la tengo.Excelente entrada Glo, creo que lo has explicado muy bién, yo remarcaría que la clave está en: "Al fin de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina (Resolución 181). Los palestinos, que constituían el 70% del total de la población y tenían el 92% de la tierra, fueron reducidos al 43% del territorio. El resto fue entregado a los judíos, que representaban el 30% de la población y poseían sólo el 8% de la tierra. Jerusalén se consideró dentro del 1% que quedaría como zona internacional.El 14 de mayo de 1948 los judíos proclamaron el Estado de Israel. Al día siguiente estalló la primera Guerra Árabe-israelí y y nació el «conflicto de Oriente Medio». Palestina quedó dividida en tres partes: la que ocupaba Israel; la ribera occidental del Jordán (Cisjordania) que pasó a Jordania, y Gaza, que quedó bajo la administración de Egipto. Unos 700 mil palestinos fueron expulsados de sus hogares, huyeron a los países vecinos y se instalaron en campos de refugiados."Debe existir MEMORIA HISTÓRICA para no repetir lo que hicieron mal con vos y/o tus antepasados. ESA ES MI OPINIÓN Y MI FORMA DE TOMAR PARTE EN ESTE ASUNTO. YO LO TENGO CLARÍSIMO DESDE SIEMPRE.LAS GUERRAS Y EL TERRORISMO JAMÁS TIENEN SENTIDO Y MENOS BUENOS RESULTADOS NI SON LA SOLUCIÓN. Besitos y ya me pones al día de cómo vá por las islas😉

    24 marzo, 2010 en 22:45

  3. clochard

    Grande, excelente, qué necesario es exponer todos los detalles de la historia para que quede claro lo ocurrido y el final con las fotos y tus conclusiones y las de NATURA es muy bueno,te felicito…

    25 marzo, 2010 en 13:15

  4. Gloria

    Chicos,esta entrada me costó hacerla,porque tuve que dejar un poco de lado l mis sentimientos para imponer el sentido común y poco de lo que considero la verdad de todo este conflicto,durante los años que llevo por aquí hablándo escribiendo sobre ello,he tenido que leer muchas bárbaridades,hasta yo misma escribí algunas,al final deespués hablarlo con algunas personas llegué a la conclusión de que no se puede exterminar a un pueblo para que el otro sobreviva y lo digo por las dos partes,ni el gobierno israelí quiere que vivan los palestinos,ni el gobierno palestino quiere que vivan los judíos….Gracias por comentar y colaborar conmigo….UN ABRAZO MUY FUERTE..

    25 marzo, 2010 en 13:44

  5. clochard

    Bueno, todos escribimos barbaridades, quien sabe si luego gracias a eso se fraguan buenas amistades, ¿verdad Glori?..je,je,je..(guiño de ojo)

    25 marzo, 2010 en 13:49

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s