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La radio de mis padres


Hoy ando un poco tempranera,aquí en el norte llueve y la ciudad de Bilbao aun no se ha despertado del todo…
Hoy tengo más tiempo libro así que aprovecho para tomar mi primer cafecito tranquila y escribir alguna historia….

En mi casa de Las Palmas,yo aun la llamo mi casa,porque como me dijo mi padre una vez ”esta será siempre tu casa” la mia y de mis hermanos,donde nos criamos todos,donde apenas cabíamos y ahora los espacios vacíos y los silencios la llenan.
En el dormitorio de mis padres había,aun está allí, una radio mueble,de esas con plato para poner discos de vinilo.
Recuerdo que mis padres ponían discos de lo Sabandeños y de Javier Solis,de tanto escucharlo me aprendí la canción ”Sombras”.
En esa radio,escuché por primera vez a Pau Casals,su violoncello llenaba toda la casa…
Un día mi padre apareció con un nuevo disco de vinilo,era de color blanco,pequeño.
Mi padre nos lo puso,era un cuento…
¡El patito feo!
Recuerdo a mis hermanas Celeste,Elisa y a mí sentadas en el suelo escuchando el cuento embelesadas,supongo que mis madre al vernos allí quietecitas y calladas respiraría un rato tranquila.
El cuento lo escuchamos un montón de veces,no recuerdo a donde fue a parar el disco….
Esos momentos son impagables e imborrables para mí…
La radio sigue allí,tal vez como aquel arpa del que hablaba Bécquer en su poema,silenciosa y esperando que su dueña le devuelva el sonido de la música…
Mis hermanos y yo nos criamos con el sonido de la radio a todas horas y de ahí nuestra afición a seguir escuchándola.
Las(os) que tenemos más de 40 nos levantábamos con el parte de radio nacional y los domingos nuestros padres vivían pegados con un transistor en la oreja,el fútbol era sagrado el último día de la semana…
Eran días de radio,de pan con chocolate,de olor a ropa planchada y seriales de amores imposibles que siempre acababan con final de cuento de hadas…
Aquel disco blanco,con el cuento del Patito feo,fue uno de los mejores regalos que nos hizo mi padre…

4 comentarios

  1. Hola Glorib buenos días! ains..lo que me has hecho recordar…dónde quedaron aquellos tiempos tan entrañables? quien puediera volver atrás y volver a revivir aquellos días tan familiares verdad? Yo recuerdo aquellos domingos frios, (pues entonces no teniamos calefacción y mi mami nos calentaba por la noche con bolsas de agua caliente que mis hermanos y yo nos peleábamos por cogerla antes jaja) mi madre nos bañaba a los tres, porque los domingos, no sé por qué era día especial…nos ponía nuestras “mejores galas” y nos ibamos a visitar a mis abuelos (para que nos diera moneys para chuces jeje). El día que mi papi no iba al campo los domingos, iba a por chocolate con churros, aquello era para nosotros puff…no sé cómo explicarte, como un acontecimiento especial. Aquel olor a café y a naranja recién exprimida…quedó sumergida en el olfato para siempre. Cuando nos levántabamos, nos íbamos mis hermanos y yo en pijama temblando de frío directos al sofá, que si nos descuidamos nos acurrucamos encima del brasero jajaja…También recuerdo el olor a chuletas recién asadas los domingos a media mañana cuando mi papi se sentaba frente a la tele (en blanco y negro y con dos botones) para almorzar y todavía escucho sus carcajadas viendo los dibujos de Tom y Gerry…después claro, recuerdo las voces de mi madre gruñéndole por la peste a puro que debaja en el comedor, porque el puro para él era sagrado…Joo!, me he puesto hasta tonta (bueno más todavía jaja) será que me he levantado como el día, gris y lluvioso…así están mis ojos…

    Bueno preciosa, te dejo besitos dorados a montones…lo bonito de aquellos tiempos es poder recordarlo con este sentimiento.
    Muakkkkkkkkk!

    17 noviembre, 2010 en 9:45

  2. Bueno pues yo me traigo otro cafecito aqui y asi recordamos todas juntas….gloria yo nunca había visto ese tipo de radio mueble jamás y me parece una chuladaaa …y es estupendo que aún la conserveis, porque son piezas que no se encuentran fácilmente…
    Recuerdo la radio que teníamos en la cocina…yo era muy peque tal vez cuatro añitos …era de aquellas que se ponían en una repisa y alrededor se adornaba con un volantito de tela con flores…y era de monedas, es decir, no era nuestra, era alquilada…metias dinero y sonaba una o dos horas y luego se paraba…en mi casa por entonces no daba para comprar una y con eso eramos tan felices..¡¡ya ves!! jjejje
    Las meriendas de pan con chocolate Valor…era como una torre de dos pisos y para morder tenias que abrir la boca hasta que las mandíbulas se te desencajaban jajajjajja
    Y otra cosa que recuerdo muchísimas veces es a mi madre cuando, como otras muchas, llegada la hora de recogernos, se asomaba a la ventana y gritaba nuestro nombre..sin ningun reparo…a veces empezaba una y de seguido asomaba la cabeza de la mami de otro, formando una orquesta improvisada….siempre me parecían como los pajaritos de los relojes del los cucus…que asomaban a la hora y aleeee todos para arribaaaa..jajjja
    Bueno mi hada..se me acabó el café..y me marcho ya pero te dejo muuuuuuchos besitos con alas y un paraguas..aqui también llueve…….joooooooooo

    17 noviembre, 2010 en 11:02

  3. Yo también recuerdo la radio de mis padres.
    Era grande y tenía patas.
    Mi madre escuchaba las novelas, entre ellas la famosa AmaRosa. Nosotros las “peticiones al oyente” que cantábamos y/o jugábamos a saber el título.
    Esa radio está, ahora, en casa de mi hermano. Resulta curioso que cuando voy a casa de mi cuñada (mi hermano falleció) siempre ubico la radio en aquel enorme piso familiar, con suelo de madera, que no de parquet, en el que mi madre se afanaba en limpiarlo, de rodillas, con un cepillo de raíces.
    ¡Qué tiempos aquellos!
    Sé que mi hijo, cuando vuelva la vista atrás, dirá también: qué tiempos aquellos!

    18 noviembre, 2010 en 22:11

  4. Buen día chiquillas….
    Dora,allí no pasábamos frío,pero lo de calentar el agua si me suena..jeje
    En aquellos tiempos,la gente se ponía la mejor ropa para ir a misa,a nosotros como no nos obligaban a ir(cosas de mi padre jajaja)
    Los churros no los traia mi padre cuando salía del turno de noche.
    Es curioso teníamos pocas cosas,pero mucha alegría ¿verdad?
    Leha,nosotros éramos tanto que mi madre en vez de llamar a Elisa,llamaba a Celeste,la pobre se liaba con los nombres.
    Cuando bajábamos a la playa solas,para que volviésemos mi padre nos lanzaba un silbido,hasta nuestras amigan lo indentificaban jajaja..¡chiquillas ese es su padre!
    May,no había un serial que se llamaba Lucecita?
    En mi casa,los suelos se limpiaban con un palo de madera muy raro,se ponía el trapo con la cera,pero luego había que sacarle en brillo y nosotras girando cadera con trapos de lana liábamos una,que despues el suelo quedaba como para matarse cualquiera,son suelos de granito…
    Si,que tiempos aquellos…
    Ydigo lo mismo…teniámos poquito…. pero muchas ilusiones,energía y muchísima alegría..
    UN ABRAZO MUY FUERTE A LAS TRES..

    19 noviembre, 2010 en 9:40

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